La mayor concienciación de la sociedad actual en la preservación del medioambiente y el agotamiento de los recursos no renovables están motivando que la industria, los gobiernos y la comunidad científica generen sinergias en pos de una economía circular. Gran parte de sus esfuerzos se centran en el aprovechamiento de los recursos naturales y en la reutilización de residuos para desarrollar productos que tradicionalmente son fabricados a partir de compuestos derivados del petróleo u otras materias primas no renovables. Entre las industrias afectadas se encuentra la de los lubricantes, cuyas formulaciones incorporan aceites minerales y/o sintéticos.

Recientemente, los biolubricantes fabricados con aceites vegetales se han convertido en una alternativa ecológica al uso de lubricantes tradicionales. Pero su competencia con el uso alimentario y ciertas limitaciones técnicas frenan su desarrollo industrial para multitud de aplicaciones de lubricación. Entre estas limitaciones se encuentra el estrecho intervalo de viscosidades disponibles, lo que dificulta el correcto funcionamiento de estos biolubricantes bajo condiciones extremas de carga y velocidad. Por ello, el presente proyecto propone el desarrollo de biolubricantes, a partir de aceites vegetales usados y nanopartículas, que puedan adaptarse adecuadamente a un régimen específico de lubricación a través del control de un potencial eléctrico. Las condiciones de temperatura alcanzadas en los procesos de fritura, generan componentes polares y procesos de polimerización que dotan a los aceites vegetales usados de un buen potencial de ruptura dieléctrica, mayor viscosidad y polaridad, lo que los convierte en una alternativa económica para producir bases biolubricantes con capacidad electro-reológica. Para obtener estas bases lubricantes, los aceites vegetales usados se someterán a un proceso de destilación a alto vacío. A las fracciones seleccionadas de la destilación a vacío se les adicionarán nanopartículas derivadas de material lignocelulósico procedente de biomasa residual, con distinto peso molecular, relación longitud/diámetro, morfología, cristalinidad, densidad de carga y grupos funcionales, y se analizará su potencial electro-reológico. Se optimizarán la formulación y el proceso de mezclado para conseguir dispersiones homogéneas y estables con alta capacidad electro-reológica y comportamiento tribológico mejorado. Las nanopartículas de material lignocelulósico se podrán usar de forma separada o combinadas con nanopartículas inorgánicas o carbonáceas, con alto potencial electro-reológico y contrastadas propiedades antidesgaste.

Por consiguiente, la finalidad última de este proyecto de I+D+i es la de desarrollar los conocimientos científicos y tecnológicos necesarios para valorizar aceites vegetales usados en procesos de fritura y biomasa residual mediante un desarrollo tecnológico completamente sostenible en el campo de los lubricantes “inteligentes” con alta capacidad electro-reológica y comportamiento tribológico mejorado. Todo ello mediante la cooperación entre dos agentes del sistema de investigación e innovación andaluz, la Universidad de Huelva y el Instituto de la Grasa-CSIC, y en un contexto de colaboración científica nacional e internacional, que busca aprovechar sus puntos fuertes para desarrollar una oportunidad de especialización en la valorización de aceites vegetales usados con potencial interés en Andalucía y extensible a todo el territorio nacional.